
Deje de elegir entre velocidad y calidad en su línea de impresión
Cuando mostramos nuestros módulos de lámparas UV personalizados en la Exposición de Impresión de 2026, todos comprendieron rápidamente su utilidad. ¿Por qué? Porque todos aquellos que manejan líneas de alta velocidad han enfrentado el mismo problema: o se acelera la velocidad de transporte del material, pero la tinta no se seca adecuadamente; o se ralentiza todo para garantizar que el producto se seque bien. Es un compromiso frustrante.
Las lámparas comerciales suelen ser una apuesta arriesgada. Uno las compra, las conecta y espera que funcionen con el tipo de tinta y la velocidad de transporte utilizados. Pero la esperanza no es una buena estrategia empresarial.
Mantener la temperatura bajo control
El objetivo es asegurar que llegue la cantidad adecuada de energía al material a imprimir. Probamos diferentes valores de potencia y distancias entre los LED y el material, hasta lograr el nivel óptimo de energía.
Pero hay un problema: los LED de alta potencia generan mucho calor. Si ese calor permanece en el diodo, la eficiencia de la lámpara disminuye y esta se daña más rápido. Para evitar esto, utilizamos disipadores de calor de aluminio y sistemas de enfriamiento por aire para mantener todo estable. Tenga en cuenta que la ventilación del equipo debe ser suficiente para manejar el calor adicional generado.
Adecuación al tamaño de su máquina
Todos hemos tenido esta experiencia: ordenamos un reemplazo “listo para usar”, pero este no encaja en la máquina. Puede ser demasiado ancho o sus conectores no coinciden con los de la máquina.
Nosotros no hacemos eso. Diseñamos los componentes para que se adapten perfectamente a su PLC y a sus sistemas de alimentación. Si tiene espacios reducidos en su máquina o un entorno con altas vibraciones, adaptamos los componentes para que se ajusten a esas condiciones. No hay necesidad de arreglarlo con cinta adhesiva y esperanzas.
La conclusión
En el mundo real, lo único importante es que la tinta se seque inmediatamente después de pasar por los rodillos. De lo contrario, se producirán manchas y se desperdiciará material.
Se trata de física simple: aplicamos la longitud de onda adecuada a los fotoiniciadores de la tinta. Cuantos más fotones adecuados haya, mayor será la velocidad de producción.
Solo tenga cuidado con los materiales que utiliza. Si aumentamos la intensidad de la luz, algunos materiales finos podrían deformarse. Es un equilibrio delicado, pero uno que podemos resolver juntos.