
Introducción
Hemos creado esta lámpara de curado UV a base de halógeno para su uso en la fabricación de PCB en condiciones reales. Es especialmente útil para unir piezas de vidrio y para que las tintas utilizadas en las máscaras de soldadura se sequen con precisión. En entornos industriales, no se puede permitir el uso de fuentes de luz que no sean estables. Se necesita una luz de alta intensidad y constante, capaz de actuar en los espacios reducidos donde se realiza el curado, sin dañar las partes delicadas. Esta lámpara está diseñada precisamente para eso. Día tras día, sin problemas.
La potencia detrás de la luz
Funciona con una tensión de entrada de 400 V, lo que le permite generar una gran cantidad de energía UV de forma rápida. Esa alta tensión ayuda a asegurar una ignición limpia y mantiene estable el arco eléctrico, incluso cuando la máquina se enciende y apaga repetidamente. Además, su tamaño es de solo 300 mm de largo, por lo que cabe fácilmente en espacios reducidos y en los sistemas de curado existentes, sin necesidad de rediseñar toda la máquina.
De qué está hecha y por qué es importante
En su interior hay un revestimiento de cuarzo, elegido porque resiste bien el calor y permite que los rayos UV pasen sin problemas. El gas halógeno presente dentro de la lámpara permite que el filamento funcione a temperaturas más altas, lo que genera un haz de rayos UV de alta intensidad que penetra directamente en las capas de tinta. También cuenta con un conector R7s, que es estándar, resistente y facilita el cableado. El cierre mecánico permite cambiar las lámparas rápidamente, sin tener que lidiar con pines frágiles.
Dónde brilla y la realidad
En la producción de PCB, el problema principal es lograr que las tintas de las máscaras de soldadura se sequen correctamente en los circuitos microscópicos, sin que haya problemas de adherencia o desviaciones térmicas. La luz UV concentrada de esta lámpara permite completar esta tarea rápidamente, evitando así cuellos de botella en el proceso de fabricación. Pero la realidad es que esa alta densidad de energía hace que la lámpara se caliente mucho. Por lo tanto, el sistema de refrigeración de la máquina debe ser eficiente. Para los ingenieros, se trata de un componente “listo para usar”, siempre y cuando el diseño térmico de la máquina pueda manejar el calor y evitar que la lámpara se estropee prematuramente.