
Deje de dejar agua atrapada en los sellos de las latas
Si hay humedad alrededor de las uniones entre las piezas de la lata, eso es un problema. Eso puede causar contaminación o, peor aún, que el sello no funcione correctamente. Para solucionarlo, utilizamos lámparas de curado por infrarrojos de onda corta, que permiten evaporar esas pequeñas gotas de agua justo antes de que el sello se cierre. No se trata solo de secar las superficies; se trata también de crear una barrera contra las bacterias.
Por qué funcionan los infrarrojos
La calefacción tradicional es demasiado lenta. Cuando se trabaja en líneas de enlatado a alta velocidad, no se puede esperar a que el aire caliente haga su trabajo. Aquí es donde entran en juego los infrarrojos. La radiación pasa directamente a través de la superficie de la lata y del recubrimiento, alcanzando directamente las moléculas de agua. Esto permite eliminar rápidamente esa humedad de la zona de unión. Si se deja esa agua atrapada allí, se favorece la oxidación o el crecimiento microbiano bajo el sello. Y nadie quiere eso.
Ajustar la temperatura adecuada
Estas lámparas están diseñadas para generar mucha calor en un espacio muy pequeño. El objetivo es calentar el borde de la lata sin dañar los alimentos que se encuentran dentro. Es necesario tener un punto focal preciso. Lo importante es que, si se acelera la velocidad del transportador, habrá que ajustar algo: será necesario aumentar la potencia de las lámparas o acercarlas más para mantener la tasa de evaporación adecuada.
Detalles prácticos
Estas lámparas están diseñadas para colocarse en los mismos lugares donde antes estaban los elementos de calefacción tradicionales. Utilizamos envolturas de cuarzo para mantener todo limpio y seguro para los alimentos. Pero hay algunos consejos importantes: las lámparas de infrarrojos de alta potencia consumen mucha energía. Asegúrese de que sus paneles de control puedan manejar esa carga, de lo contrario, los disyuntores se apagarán en medio del proceso de enlatado. Además, estas lámparas se calientan mucho. Realmente mucho. Le recomiendo encarecidamente instalar protectores térmicos para evitar dañar los sensores o los cables cercanos. También no olvide la ventilación: necesita una forma de hacer que el vapor se aleje de la línea de enlatado, para que no se acumule allí.