
Construyendo un módulo de curado por UV mejorado
No nos propusimos crear simplemente otra lámpara UV más. Lo hicimos porque estábamos cansados de la diferencia entre las luces UV “genéricas” y lo que realmente necesitan las líneas de impresión de alta velocidad para realizar su trabajo.
Cuando mostramos estos módulos en la Exposición de Impresión de 2026, la gente se fijó en ellos. ¿Por qué? Porque no se trataba de piezas comunes que se puedan encontrar en cualquier catálogo. Los hemos diseñado específicamente teniendo en cuenta cómo se comportan ciertas tintas y las velocidades a las que se mueven los sustratos.
El equilibrio perfecto entre potencia y longitud de onda
Todo se reduce al equilibrio entre la potencia y la longitud de onda. Nos centramos en una emisión de luz UV de banda estrecha, de modo que la tinta se solidifique en cuestión de milisegundos. Al ajustar la forma de los electrodos y el tipo de gas utilizado, logramos concentrar más potencia en un espacio más pequeño. Para usted, eso significa que puede aumentar la velocidad de su línea de producción sin necesidad de construir un túnel de curado más largo. Es simplemente más rápido.
Manejo del calor
El problema es que las lámparas UV de alta intensidad generan mucho calor. Mucho calor. Para evitar que los materiales se deformen, utilizamos vidrio de cuarzo especial y rediseñamos los canales de enfriamiento. Pero hay algo importante: si las utiliza a plena potencia, su sistema de extracción de aire debe ser capaz de manejar tanto calor. De lo contrario, la tinta podría quemarse o la vida útil de la lámpara disminuirá.
La buena noticia es que utilizamos conectores estándar. Puede simplemente instalarlos en sus sistemas antiguos y funcionarán bien.
Resultados reales (y sus limitaciones)
Ya sea para esterilizar equipos o curar tintas, estos módulos cumplen con sus funciones. Hemos observado que los tiempos de curado se reducen en un 30% en la impresión de PET y textiles. El resultado es una curación más eficiente y una tinta que se mantiene firme en su lugar.
Pero existe un trade-off: estos dispositivos necesitan mucha energía. Requieren una voltaje muy estable para evitar fluctuaciones en la salida de luz. Si su red eléctrica no es muy estable, conviene utilizar un estabilizador dedicado. Es la única forma de asegurar que la salida de luz UV sea constante durante las 24 horas del día.